Consejos para una madre primeriza

Los remordimientos de conciencia que tenemos las madres primerizas no tardan en llegar. En el día del parto, en el momento que nació ya sentí esa vocecita que gritaba "¡Mama mala!" Sin importar lo que yo haga, él sigue en lo suyo. Si no saco enseguida un pecho para que coma cuando llora con todas sus fuerzas (quería terminar el último bocado de mi sándwich) soy una mala madre. Si pensé que lo vestí como correspondía y alguien me insinúa que el bebito tiene calor, escuche su vocecita: "¡Mama mala!" Si quería terminar de platicar unos segundos con una amiga y no colgué el teléfono al segundo para atenderlo justo cuando empezó a quejarse debo ser una madre mala…

 

Las noticias buenas son que esa vocecita no desaparecerá y decidí hacer las paces con él.

 

El seguirá con lo suyo y yo es cierto que soy madre primeriza pero también solo soy  un ser humano.

 

Con respecto a mi esposo, el no es solo el mejor compañero del mundo con quien me case y pase momentosrománticos inolvidables y un sin fin de experiencias inigualables. El es el Papa. También el paso la experiencia y el proceso del parto, no lo llevo en su vientre 9 meses ni sufrió en el parto como yo pero también su vida cambio y vivió esta experiencia junto a mí. A parte de todo el de repente es papa, esposo y compañero. Es cierto que lo más fácil es sacar los nervios y la crisis que  pasamos las mujeres después del parto por cansancio o cambios hormonales hacia nuestro compañero. Es cierto que es difícil cuidar de la integridad de la pareja al principio pero es prohibido relegarla.

 

La noticia buena es que trabajando juntos es más fácil para nosotras y para el bebe

 

Los gases que acompañan al bebito en los primeros tres meses es un golpe que impacta a la madre primeriza y a la casa en general, llenando de desesperación e inquietud. Por lo general aparece después de cada comida con ruidos y gases, acompañado de toda clase de muecas y gestos como si fuera un hombre de 60 años que se tomo seis cervezas. Que no probamos, remedios, consejos de toda la familia, lo que la abuela de la abuela nos frotaba, pero nada él seguía en lo suyo llorando, que nos partía el corazón.

 

La noticia buena es que a los tres meses por lo general pasa.

 

Si creíamos que la época del embarazo era la más preocupante (no se mueve, se mueve mucho, tengo panza chica, grande) pues nos equivocamos en ¡grande! En comparación con lo que nos espera, en los primeros días cada respiración nos preocupa, si el popo es verde o marrón, si llora mucho de qué sufre  y si no llora  me inquieta, si vomita, Dios que enfermedad  tendrá…

 

La noticia buena es que no hay .Las preocupaciones siempre están presentes. Lo que hay que aprender es saber enfrentarlas y no desesperarse. Si ven que algo no está bien y quieren sentirse más tranquilas no se priven de consultar con el pediatra que siempre sabrá escucharlas y tranquilizarlas.

 

¡Cinco de la mañana! Una hora que aprenderás a conocerla muy bien, al principio odiaba levantarme tan temprano de la cama calentita, pero con el tiempo aprendí a disfrutar de ese momento tan especial y a regocijarme con mí bebe en brazos y a gozar de ese instante tan personal, llenándome de amor hacia mi hijo.
La buena noticia es que como yo, hay en el mundo millones de madres que están en la misma situación y con los mismos sentimientos.

 

Es cierto, en  las primeras semanas después del parto  quien tiene tiempo para dedicarse a uno, a ir a la peluquería, a la cosmética, a un poco de atención personal , recuerdo que estaba todo el día en piyama, pero el hecho de que seamos madres primerizas no quiere decir que nos olvidemos de nuestro aspecto personal. Decidí pedir ayuda a mi mama, que venga a estar con el bebe, entre al baño y me metí en la tina y estuve mimándome con pedicur, tratamiento para el cabello y para todas partes del cuerpo y del alma. Ah…….como disfrute, me vestí normal y me di cuenta que baje bastante de peso y con una sensación de bienestar salí con mi bebe y mi madre a respirar aire y mirar otras cosas que no sean pañales y biberón. Desde ese día me levanto y me visto normal para sentirme bien.

 

La noticia buena parturientas es que aprendan de mi que ya pase por la misma experiencia así se ahorraran semanas de abandono.

 

Niños es vida, es alegría y con todas las dificultades, los nervios, las hormonas que nos alteran todo y la falta de libertad, es una experiencia inigualable y excepcional que pase en mi vida. Cada sonrisa, cada movimiento de él me derrite y me hace sentir que mi vida vale mucho mas.

 

La buena noticia es que ese sentimiento no pasa nunca.

 

Nosotras como madres primerizas no sentimos que el tiempo pasa volando y que desde la madrugada hasta la última comida del bebe no tuvimos tiempo para nada. Pero debemos encontrar un espacio para nuestro cuerpo y alma, aparte de todo sino nos cuidamos, podemos tener una baja en nuestra salud y si amamantamos puede influir en la calidad de la leche para el bebe. Cuídate mucho y pide ayuda cuando necesites.

 

La noticia buena es que después de dormir aunque sea poco, comida buena y café con una amiga, todo se verá mejor.


2010-02-05 18:35:00