Las virtudes nunca pasarán de moda, porque son la perfección de la vida moral: la meta a la que todo ser humano debe aspirar. Todo lo demás (bienes materiales, instrumentos tecnológicos, incluso la salud física) encuentra su razón de ser en la perfección de la vida moral. ¿De qué me sirve tener mucho dinero si no soy justo, o si soy esclavo de mis vicios y caprichos? No se trata de tener más, sino de ser mejores personas.
La familia ha sido ese lugar donde se aprende a ser mejores personas, dándose al servicio de los demás. Al observar la entrega continua de sus padres por su bienestar, su salud y su crecimiento físico y espiritual, los hijos aprenden que la entrega de sí –el amor—es lo que da sentido a nuestras vidas. Mediante la convivencia con sus hermanos aprenden a limitar sus deseos, a moderar sus pasiones, a compartir sus bienes. En los abuelos descubren que una vida gastada por el trabajo cosecha la recompensa de la sabiduría y la gratitud…
Para que la familia continúe cumpliendo su labor formadora del carácter de las nuevas generaciones, es indispensable cuidar ciertos medios que se están bajo amenaza por ciertas modas o condiciones de la vida moderna. Uno de esos medios es la conversación familiar.
Dadas las condiciones de la vida moderna en la ciudad, son pocos los momentos del día en los que toda la familia puede estar reunida: por la mañana es necesario madrugar para evitar los embotellamientos de tránsito; es raro que todos compartan la comida del medio día, y por la noche la reina es la televisión. Un canal de televisión por cable pareciera haber sabido captar deseo de jóvenes y adultos a partir de las 7:00 de la tarde: “no molestar”. Cuando ya ni siquiera se comparte la cena en familia, la comunicación entre padres e hijos se rompe, y sin comunicación no hay unidad.
Es importante rescatar el valor de la conversación familiar; muchas veces será conveniente silenciar el noticiero de la televisión para poder escuchar, en cambio, nuestras propias noticias. Así se enseña a los hijos a compartir sus momentos de triunfo y sus pequeños fracasos; se les hace ver que los sucesos de su vida nos importan más que los avatares de la economía mundial. También es importante que los padres cuenten las dificultades que tienen, que se converse sobre lo que se ha aprendido en el día, sobre las personas que se han conocido, sobre lo que se ha visto o descubierto…
Es posible que nos arrepintamos de haber perdido el tiempo viendo un programa de televisión, pero nunca nos arrepentiremos de haber dedicado tiempo a escuchar a nuestra esposa o esposo, a nuestros hijos o a nuestros padres.
es lo que paso hoy en dia
me parece algo de verdad y muy cierto
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Uno de los más grandes problemas que estamos viviendo tanto los padres de familia como nosotros educadores (en particular del nivel medio superior) donde los alumnos ni son niñois ni adultos sino que se encuentran en esa etapa de la adolescencia es decir, la etapa más compleja, difusa e inestable y con una megainfluencia de los medios de comunicación y de la tecnoloigía, que en lugar reforzar el trabajo de padres y docentes, los ha confundido más por el uso excesivo y abierto a tanta información que la han interpretado a su conveniencia, ha provocado que los jóvenes pasen tantas horas en la computadora que se han perdido muchos valores entre los cuales la comunicación directa con los padres lo cual se ve reflejado en los comportamientos negativos que han adquirido por la falta de atención en casa y aunado a eso la falta de ética de muchos compañeros docentes que no tienen la vocación ni el interés de orientar a los estudiantes para que sean personas de éxito.
Gracias, estos artículos nos hacen reflexionar de aspectos importantes que hoy en día se estan descuidando en el seno de la familia,llevandonos a sociedades con alto indice de violencia. Dios les bendiga.
Me encanta el sentido de este mensaje, porque a veces nos dejamos llevar por la tele en vez de compartir con los hijos. Algo que nos funciona es "dia de tele, cena familia" y vemos ese dia, durante la cena, algun programa toda la familia. Ha sido enriquecedor a traves de ver el programa junto a mi familia, los comentarios de los hijos sobre temas de los que trata el programa. A veces me sorprenden! Lo importante es compartir lo mas que se pueda el dia a dia, y llenarnos de amor durante esa comida. Esto incluye que no se contesta el celular o el telefono, y se respeta "el tiempo de la comida" Buen articulo.
No puedo estar más de acuerdo con este artículo. La conversación al interior de la familia me parece que tiene carácter de trascendental, ni más ni menos. La vida pasa muy rápido y no vaya a ser, que después del paso de los años, lleguemos a la conclusión que nos conocemos poco o tal vez nunca nos Comunicamos (con mayúscula).
Te envio este correo que esta muy interesante
Hola Bego, leí este artículo y me parece que te puede interesar! un beso Carina
En los actuales momentos que vivimos en un clima donde lo que se percibe es que se han perdido los valores fundamentales y elementales especialmente con respecto al valor más importante cómo lo es el respeto a la vida, del cual se desprenden todos los demás; considero que es oportuno este llamado a todas las familias, que como responsables y primeros formadores y educadores de nuestros hijos nos tomemos el tiempo para escucharlos y aprovechar también esos momentos para hablarles. Recordando que es con el ejemplo más que con la palabra que daremos el mejor testimonio capaz de ser imitado por nuestros hijos.