Lamentablemente muchos padres se han dado de baja de su tarea más importante: la educación de sus hijos. El ritmo de la vida, el desconcierto o la falta de convicciones que transmitir, son algunas de las razones que llevan a padres y madres a dejar a sus hijos a merced de los tiempos y de la opresión del ambiente.
Releyendo a un insigne pedagógo, D. Victor Garcia Hoz; recupero algunas virtudes que definía como propias de los padres: amor, paciencia, fortaleza, esperanza. Los tiempos difíciles ofrecen posibilidades educativas impresionantes; los padres contamos con la materia prima y básica más importante para educar: el amor. Se trata de algo que hay que cultivar en el hogar desde el mismo momento del matrimonio, sin esperar a que los hijos nazcan.
Son numerosos los testimonios y estudios que demuestran que es posible educar a los hijos de acuerdo a las propias convicciones aunque el ambiente social sea contrario. Los resultados de un estudio recientemente dado a conocer por la Heritage Foundation afirma que la influencia paterna en la conducta sexual de los hijos es posible y deseable. El estudio se refiere al papel que los padres pueden desempeñar en el retraso del inicio de las relaciones sexuales de los adolescentes.
Muchas veces los padres, aún convencidos de que algo no es bueno para sus hijos adolescentes, mantener relaciones sexuales; son incapaces de manifestar abiertamente y de una manera amable su posición. Un falso miedo a crear barreras les bloquea, cuando estoy convencido de que la mayoría de los adolescentes se sienten defraudados cuando sus padres no desempeñan el papel que esperan de ellos: marcar el camino, ayudar a razonar, apoyar, exigir con cariño.
Ante una encrucijada o duda no hay nada que desanime y desconcierte más que, quién se supone que conoce el camino y debe guiar silbe y mire para otro lado sin saber que camino tomar. Los adolescentes ni desean ni necesitan padres "colegas" que a todo digan que sí. Están pidiendo a gritos padres que con cariño guíen, anímen y abran caminos ....... aunque luego cada cual deba tomar sus decisiones y asumir sus responsabilidades.
El roble es uno de los arboles más fuertes y su nombre me inspira fortaleza. Quiero ser como un roble y busco constantemente formarme espiritualmente y estar en gracia. Si pierdo la gracia la busco inmediatamente con la confesion. ¿como voy a fallar como padre, si estoy constantemente en gracia? Seré como un roble tan fuerte que mis hijos aprenderán de mi ejemplo de vida, de mi ejemplo de trabajo, de mi ejemplo de amor hacia mi esposa y de como los amo. No puedo fallar. Tengo el ejemplo de la Sagrada Familia: San José y la Virgen María. Amigos, esta fórmula es difícil pero no falla. Animo padres de familia. SI se puede !!
Este tema es muy importante, porque se trata de la familia que es base de la sociedad y en la actualidad como padres de familia qué estamos formando?, qué estamos entregando a la sociedad? bueno, con mi pareja pensamos que el poco tiempo que se destina a los hijos principalmente, tiene que ser de calidad, que en ese corto tiempo que se comparte tiene que ser de afecto, de comprensión, de escucha, claro esta, que es importante señalar lo bueno y lo malo y sobre todo este acompañamiento debe hacerse con el ejemplo.
En el tiempo actual ha llegado a ser una tarea ardua el controlar a los hijos, sus amistades, ya que vivimos sumergidos en el trabajo, en pensar solamente en las cosas materiales que les podemos ofrecer, pero no pensamos que estos chicos necesitan tanto de nosotros, algunos padres no tenemos ni la mas minima idea de cuanto problema tienen los hijos, ellos estan empezando un mundo que les ofrece de todo y si nosotros los padres no tenemos la perspectiva de esta situacion los hijos van a caer en un abismo, solamente tendremos personas con buen futuro si nosotros las llevamos a el con amor en principio, seguimiento de sus actividades, dejarlos que tropiecen sí, que tomen decisiones y sugerirles lo bueno y lo malo pero que tomen decisiones para que se enfrenten tambien a su derrota, no todo puede tener un principio y un final feliz, la vida no es asi, los tropiezos son fuertes, la vida es un desierto y se convierte en una jungla donde cualquiera te puede sumergir y de donde no llegas a salir, por eso no podemos dejarnos vencer en luchar junto a nuestros hijos con amor, ellos necesitan sentirse amados por nosotros sus padres, tenemos que ayudarles a sobrevivir en la vida con amor, respeto a ellos mismos y a los demas, enseñarles a ser personas de bien y sobre todo no tiremos la toalla como se dice antes de comenzar la tarea, no renunciemos ante la primera decepción, nuestros hijos nos necesitan siempre.