La familia, aspiración de los jóvenes, 13/10/08
A pesar de declarar en varias partes su voluntad de apoyar el entorno de los jóvenes, y de pretender su desarrollo, la realidad sociológica de la familia está ausente de la Declaración de San Salvador, que los Jefes de Estado y de Gobierno de 22 naciones firmarán en la próxima Cumbre Iberoamericana (octubre 29-31 de 2008).
Se puede discutir una opción ideológica pero no se puede ocultar un hecho tan masivamente corroborado como es la aspiración de los jóvenes a una vida familiar y al reforzamiento de los lazos que esta conlleva.
La última encuesta científica sobre Juventud y estilos de vida realizada en El Salvador (“Jóvenes con Cultura”) confirma con creces esta realidad. El informe, que ha sido elaborado a partir de una muestra representativa de más de 3,000 jóvenes salvadoreños entre 13 y 19 años, demuestra que los padres deben ser el eje de las políticas de salud y empoderamiento juvenil: ocho de cada diez adolescentes señalan que sus padres son la clave para su salud integral, la transmisión de la cultura y los valores. El informe revela que la familia es el primer espacio de protección y socialización, y que no existen síntomas de un conflicto intergeneracional. Según los jóvenes encuestados, sus tutores fomentan valores ligados al respeto a los mayores en un 84.8% y a la solidaridad en un 82%. Además, les gustaría que fuesen su fuente de información sobre estilos de vida, amor y sexualidad, aunque habitualmente acuden a sus amigos.
Los autores de este Informe realizan propuestas concretas que enfrentan los desafíos planteados por los jóvenes y destacan la necesidad de políticas públicas que aseguren la capacidad de intervención de la familia.
Nos parece urgente por tanto, que los Jefes de Estado impulsen políticas que, de forma subsidiaria y apoyando a la familia, respondan a las aspiraciones reales de los muchachos y muchachas iberoamericanos, fortaleciendo la transmisión de la cultura.
Resulta por tanto engañoso afirmar el deseo de favorecer la expresión de la voluntad de los jóvenes denunciando la presión ejercida sobre ellos por el mundo adulto, y rechazar al mismo tiempo, sin ni siquiera considerarla, la aspiración mayoritaria de los jóvenes.